Hay un nuevo modelo organizativo que está emergiendo, resultado de la investigación que Frederic Laloux realizó a nivel mundial y que publicó en su libro: “Reinventando las Organizaciones”,  son organizaciones que nos permiten manifestar al máximo nuestro potencial humano, están llenas de vida, y de significado.

Las organizaciones TEAL utilizan la  metáfora del organismo viviente (ecosistema), buscan trasladar los principios de la naturaleza a las empresas, son organizaciones con su propia energía, su propia identidad, su propio potencial creativo y un sentido del rumbo.

La organización TEAL se considera un campo energético, un potencial emergente, una forma de vida que trasciende a sus grupos de interés en busca de su propio y único propósito evolutivo, no dirigimos la organización, en vez de eso, somos sus custodios; somos el vehículo que escucha su profundo potencial creativo para ayudarle a hacer su trabajo en el mundo.

De acuerdo con Laloux (2014) las organizaciones TEAL son las que actualmente corresponden al mayor nivel de evolución de la consciencia y que se identifican por las siguientes tres características comunes:

1.- Autogestión: Las organizaciones TEAL han encontrado la clave para operar de manera eficaz incluso a gran escala con un sistema basado en las relaciones entre pares, sin la necesidad de jerarquía ni consenso.

2.- Plenitud: En las organizaciones TEAL uno siente que puede ser uno mismo.

3.- Propósito evolutivo: La percepción de las organizaciones TEAL es que poseen una vida y un sentido de orientación propio.

Hace casi veinte años, Margaret J. Wheatley y Myron Kellner-Rogers iniciaron su libro profético (A Simpler Way – Un camino más sencillo), acerca de cómo podrían ser las organizaciones, con estas palabras:

“Existe una forma más sencilla de organizar los esfuerzos humanos y requiere de una nueva manera de estar en el mundo. Requiere estar en el mundo sin miedo, de manera lúdica y creativa. Ir en la búsqueda de aquello que es posible. Estar dispuestos a aprender y a sorprendernos.

La forma más simple de organizar los esfuerzos humanos requiere la creencia de que el mundo está inherentemente ordenado. El mundo busca la organización y no necesita de nosotros los humanos para organizarse.

Esta forma más sencilla invoca lo mejor de nosotros. Nos pide que entendamos la naturaleza humana de otra manera, con más optimismo. Nos identifica como seres creativos. Reconoce que estamos en la búsqueda de significado.

Nos pide ser menos serios, aunque más resueltos, acerca de nuestro trabajo y de nuestras vidas. No separa el juego de la naturaleza del ser. […]

El mundo que nos han enseñado a ver era ajeno a nuestra humanidad. Nos enseñaron a ver el mundo como una gran máquina, y esto no nos permitía encontrar nada humano en él. Nuestro pensamiento se volvió aún más extraño: devolvimos esta imagen del mundo hacia nosotros y creímos que nosotros también éramos máquinas.

Como no podíamos encontrarnos a nosotros mismos en el mundo máquina que habíamos creado en el pensamiento, experimentamos el mundo como ajeno y aterrador. […] El miedo dio paso al control. Quisimos domesticar y controlar todo. Lo intentamos, pero esto no detuvo el miedo. Los errores nos amenazaban; los planes fallidos nos arruinaban; las fuerzas mecánicas implacables exigían una sumisión absoluta. Había poco espacio para las preocupaciones humanas.

Pero el mundo no es una máquina. Está vivo, lleno de vida y de la historia de la vida. […]

No se puede erradicar la vida del mundo, aunque nuestras metáforas lo hayan intentado. […]

Si podemos estar en el mundo desde la plenitud de nuestra humanidad, ¿de qué seremos capaces? Si somos libres para jugar, experimentar y descubrir, si tenemos la libertad de fallar, ¿qué podríamos crear? ¿Qué podemos conseguir si dejamos de intentar estructurar el mundo? ¿Qué podríamos conseguir si trabajáramos con la tendencia natural de la vida a organizarse? ¿Quiénes podríamos ser si encontráramos una forma más sencilla?

Y esta forma más sencilla de organizarnos que Wheatley & Kellner-Rogers predecían son las ORGANIZACIONES TEAL.